viernes, marzo 25, 2005

Uno de cada diez europeos sería inmune al virus del sida

Debido a una mutación genética, según científicos británicos.

El cambio en el cuerpo humano se denomina Ccr-5-delta32 e impide que el VIH ingrese al sistema inmunitario. Todo gracias a las crueles enfermedades de la Edad Media.

Preste atención: dos biólogos británicos sostienen que el sida provoca más estragos en África que en Europa debido a una mutación genética, gracias a la cual el 10 por ciento de los habitantes del Viejo Continente sería hoy inmune al virus del VIH.

El estudio de los científicos fue publicado en la revista “Journal of Medical Genetic” y explica que las terribles enfermedades que asolaron a Europa desde la Edad Media hasta el siglo XIX, como la peste bubónica y el cólera, de algo sirvieron.

Gracias a ellas, un europeo de cada diez presenta hoy una mutación genética denominada Ccr-5-delta32, que los hace resistentes al virus del sida, impidiendo que ingrese a su sistema inmunitario.

Es en las áreas donde las epidemias se produjeron en fechas más recientes donde se encuentra el mayor número de estos “súper individuos”. La mutación, en cambio, es más rara en países que dan al Mediterráneo, y no existe en la población del África subsahariana y de Asia, del mismo modo que en América.

“El hecho es que el Ccr5-delta32, limitado a Europa como las epidemias medievales, tuvo un rol importante en el aumento de la frecuencia de la mutación”, explicaron al diario británico The Daily Telegraph los directores del estudio, Chistopher Duncan y Susan Scott, ambos profesionales de la Universidad de Liverpool.

Los investigadores perfeccionaron una matriz matemática para demostrar de qué manera la frecuencia de la mutación genética aumentó cada vez que se verificaba una epidemia. Esta contempló desde la Muerte Negra de 1347, pasando por la Gran peste de Londres de 1665-1666, hasta las epidemias que afectaron a Copenhague, Suecia, Rusia, Polonia y Hungría, a principios del siglo XIX.

El modelo que crearon pone en evidencia de qué manera las presiones de la selección natural aumentaron el número de portadores de la mutación, desde uno sobre 20 mil en el siglo XIV, a uno de cada diez, tres siglos más tarde. La conclusión: cada vez que una epidemia afectaba a un pueblo, entre los sobrevivientes se registraba un aumento de individuos protegidos por la mutación genética.

Fuente:

http://www.lun.com